Abordaremos la historia a través de la cual veremos las fases por las que la intervención ha pasado, o se ha realizado, mejor dicho, ya que la desadaptación siempre ha estado presente... ¿y por qué será?
Será que todos los sistemas, bañados por la ideología que sea, al final terminan siendo injustos. Pero tampoco encontramos solución aboliendo el sistema, sería toda una utopía...y ya que en la entrada anterior tratamos la educación, aunque Rafael Merino y yo discrepemos, considero que en ella está la mayor parte del potencial necesario para cambiar la sociedad. No a través de asignaturas, sino a través del contacto, de la transmisión y del ejemplo de aquellos que nos dediquemos a educar. Hacerlo así desde el principio, desde que el individuo nazca, pues si todos los conocimientos que absorbieran favorecieran a la solidaridad, la igualdad y la tolerancia, podríamos soñar con el cambio. Pero bueno, sé que mis letras están llenas de utopías, pues multitud de factores intervienen en la socialización.
El caso es que, al menos, soñar es gratis, y eso si que no nos lo puede quitar ningún sistema.

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