Y decíamos que es el entorno, en el que en gran medida, condiciona al individuo, pero que no podíamos olvidar que también reside en el mismo individuo la capacidad para avanzar y realizarse, de potenciarse.
La confianza, la positividad, el creer en uno mismo, la persistencia… son claves para afrontar de mejor forma y con mejores resultados, la vida que tenemos que vivir…
A menudo hacemos un mundo de los problemas más sencillos y fáciles. De forma rápida nos agobiamos. Solemos anhelar todo aquello que no tenemos, y que creemos, nos hará más felices mediante su posesión. Y hablo de personas como yo que, en teoría, no sufrimos de ningún tipo de marginación social.
Además somos muy débiles, cuando algo se complica, lo dejamos de lado, y buscamos el camino fácil, el atajo.
¿Qué la sociedad actual está llena de trabas que encadenan a la persona? Es algo que llevamos tratando desde el principio, y claro que también interviene en la falta de confianza de las personas, solo hay que ver el estándar de belleza física que impera, que debilita el autoestima de tanta gente… o cómo no, la falta de confianza que generan las desigualdades que provocan los actuales sistemas sociales, tanto a nivel económico, como laboral, como personas… a nivel global, en definitiva.
Y ya no hace falta no poseer ningún tipo de desadaptación física o social, cualquier persona encuentra barreras y dificultades a diario, que pueden ser más o menos superables, según sus características sociales, y según la forma en que afronte la realidad y la interprete.
Entonces aparecen personas como estas, y hablo en plural porque sé y tengo la esperanza de que no es el único, de que hay más personas que consiguen ver la vida como él.
Hablo de Nick Viyucic con un verdadero y autentico espíritu de superación y lucha continua, afronta la vida de forma plena y feliz, pues en su desadaptación radica la fuerza que le ha ayudado a encontrarse a sí mismo y a encontrar motivos por los que vivir sonriendo, algo que no te proporciona tener extremidades.Su voluntad, persistencia y alegría son todo un ejemplo a seguir. Mientras más grande es la lucha, más glorioso es el triunfo, afirma.
El circo de la mariposa nos da una verdadera lección acerca de la confianza en uno mismo. Serás lo que creas que seas, pasará lo que quiera que pases.
Nick no valía para nada, era un desecho de Dios, le decían. Su profesión era mostrarse como un monstruo y un excluido social ante la mirada morbosa de centenares de personas, que los visitaban, quizá con el fin de no sentirse tan pobres y desechados, contemplando que aun existían personas en peores situaciones… ya se sabe, mal de muchos, consuelo de tontos.
Pero de repente alguien confía en él. Alguien que no conoce lo imposible. Alguien que es feliz potencializando las cualidades y capacidades de las personas, y ayudándolas a crecer de forma feliz y en armonía.
Pero Nick si ve imposibles, no tiene brazos y piernas, no tiene independencia ni libertad. Pero lo que Nick no sabe es que no todas personas estuvieron siempre tan llenas de magia. No siempre fueron felices, también sufrieron, también lloraron, también lo pasaron mal. Cayeron, pero se levantaron, porque creyeron en ellos mismos, y ahora llevaban la felicidad y la posibilidad a todas partes.
Se trataban de mariposas, mariposas que no siempre tuvieron sus alas libres, pero que cuando de verdad quisieron, pudieron librarlas de los grilletes y encontrar su camino…
Y si tú mismo no aprendes a confiar en ti mismo, habrá personas que te enseñen a hacerlo. No que te enseñen, me corrijo, sino que te ayuden a encontrar el sendero para aprenderlo por ti solo.
Porque siempre habrá conejílopes en el campo.





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