El ser humano se diferencia de los otros animales por el encéfalo altamente desarrollado, por el pulgar oponible y por ser libre.
Libre es el estado de aquel que quiere libertad...
Nunca se puede llegar uno a imaginar hasta qué punto pueden alcanzan las injusticias sociales, y mucho menos cuando se trata de cuestiones que no interesan que se sepa.
En La Isla de las Flores podemos experimentar la cruda realidad a la que se someten miles de personas a diario, anticipando el derecho de un cerdo al del propio individuo humano.
A través de este cortometraje, Jorge Furtado va presentando definiciones, mediante animaciones humorísticas, a través de las cuales cuenta la historia de un simple tomate, desde su proceso de siembra, hasta su llegada a la Isla de las Flores.
A partir de aquí la comedia se transforma en una crítica, dónde el autor describe, de forma sencilla los mecanismos de la globalización y las consecuencias que para el mundo entero trae consigo.
¿Hasta que punto más vamos a llegar?, ¿Seguiremos haciendo oídos sordos y echando la vista a otro lado?, ¿seguiremos alimentando a las grandes multinacionales, las cuales son de los primeros agentes responsables de la situación de estas personas? ¡¿Pero qué moto nos quieren vender?!
¿Cómo seguimos permitiendo que políticos y demás gerifaltes sigan empleando discursos solidarios, embadurnados de hipocresía y cinismo?
Y si te manifiestas...
Libertad es una palabra que el ser humano alimenta, que no hay nadie que la explique y nadie que la entieda.


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